
Hace días
esta lloviendo en los cerros. El cielo esta oscuro. De repente
se oyen gritos y comienza a temblar la tierra: “!Huayco!
¡Huayco!” En cuestión de segundos se ve una masa de lodo
y piedras bajando hacia las casas. La gente corre hacia las
zonas altas. Pero en el patio atrás de la casa queda un perrito
ladrando.
Comienza a
llover en la costa, como casi nunca antes, y las lluvias van
cobrando fuerza. Al cabo de pocas horas las calles y las casas
se inundan con agua y barro. Sin embargo, nadie resulta herido.
Hace horas que todo el mundo se refugió en zonas mas altas.
Pero en una zanja hay un gatito intentando nadar.
Durante la
cena, de pronto se oye un estruendo y todo comienza a temblar.
Las ventanas tiemblan. La familia sale a la calle y por todas
las puertas se asoma gente. “Terremoto!”. Una enorme grieta aparece en la pared de una casa.
Atrás de la pared se encuentran jaulas con conejos y aves.
Un cazador
furtivo baja de un bosque seco donde ha encendido una fogata. El
cazador se marcha pensando que ha apagado bien el fuego, pero
sopla el viento y, en cuestión de minutos, las cenizas se
convierten en llamas rabiosas. Los arbustos y arboles de los
alrededores arden también. Al cabo de una hora, las chacras mas
próximas están en peligro. Se pide a los habitantes de la zona
que abandonen el lugar y busquen refugio. A lo lejos se ve como
un burrito intenta esquivar la interminable cortina de fuego.
Un
buque se desvía a la salida de un puerto y choca contra unas
rocas. En un costado se abre un boquete. El capitán comprueba
que la carga se esta yendo al agua. Al cabo de unas horas, una
capa de petróleo negro y viscoso cubre el mar y la orilla. Las
víctimas del desastre no han sido evacuadas. No pueden pedir
ayuda. Son focas. Morirán si nadie acude a limpiar el petróleo.
El perro
atrapado, el gato de la zanja, los animales enjaulados, el
burrito y las focas cubiertas de petróleo afrontan un triste
destino en estas historias. Al igual que las personas, los
animales pueden ser víctimas de accidentes o catástrofes
naturales.
Aunque no
hayan resultado heridos, los animales necesitan cuidados. Tras
un incendio o terremoto, muchos edificios son peligrosos para la
gente, y quedan abandonados. Algunas carreteras quedan
interrumpidas y puede resultar casi imposible proporcionar a
nosotros y nuestros animales las cosas que se necesitan.
Podemos estar preparados para un
desastre. Si sabemos actuar bien, podemos evitar que nuestros
animales sufran en una emergencia.
1. Criar los animales en una área segura de la casa,
alejados de posibles peligros, como paredes inestables, o donde
pueden quedar atrapados.
2. Decidir cuáles de los hermanos mayores se encargarán de
cuidar a cuáles
animales en caso de una
emergencia.
3. Poner a los perros y gatos un collar con tu dirección
para que la gente puede ubicarte si encuentra el animal. (Un número
de teléfono si tienes, pero puede que los teléfonos no
funcionen durante la situación de emergencia).
4. Tener una correa para cada perro, y llevarlo contigo si
tienes que evacuar tu casa.
5. Tener medios listos para transportar a otros animales de
la casa, canastas con un cierre, por ejemplo.
6. Coordinar la vigilancia con un amigo/a y su familia. Un
amigo vecino puede cuidar los animales del otro si éste tiene
que evacuar su casa.
7. Almacenar alimento seco suficiente para una semana. Tener
un botiquín de primeros auxilios. Guardar estas cosas en una
mochila lista para llevar.
8. Tener a la mano las direcciones y teléfonos de los
veterinarios que trabajan cerca, para tratar a animales heridas.
Guardar el dato también en la mochila.
9. Averiguar qué refugios de animales existen para saber
adonde pueden llevar la gente a los animales perdidos.
10. Abraza con cariño a los animalitos, pues durante una catástrofe
suelen estar tan asustados como las personas. Tener su dueño
cerca para acudir a él en busca de consuelo es con frecuencia
un alivio.
Los problemas
forman parte de la vida. Cada región del país padece catástrofes
naturales (la corriente del Niño, terremotos, huaycos,
incendios forestales, maretazos, etc.). Los incendios por causas
eléctricas y otros desastres pueden ocurrir en cualquier parte.
No es siempre posible prever los desastres, pero unas cuantas
medidas como estas facilitan la protección de nuestros
animales.
Esta protección
forma parte de la responsabilidad que tenemos hacia ellos. Nos
ayudan, y nosotros los debemos ayudar.
Preguntas sobre los relatos
En los
relatos, ¿ Cuáles de los desastres eran naturales y cuáles
producidos por la gente?
¿En cada uno
de los relatos, como se hubiera podido evitar que el animal
sufra?
¿Hay un
ejemplo de la coordinación en las medidas de prevención 1 -
10?
¿Se prepara
para un desastre antes o en el momento de la emergencia?
¿ Que
moraleja le pondrías a
estos relatos?
¿Cuál es el
desastre mas probable en tu zona? Haz un dibujo que describa
como tu protegerías a tus animales de ese desastre.
Escribe un
cuento sobre cómo tu prevendrías que un desastre afecte a tus
animales.
¿Cuáles son
las cosas que se necesitan en la mochila para emergencias?
Explícale a un amigo/a porque es importante proteger a los animales de los desastres.